viernes, 10 de abril de 2009
Después de tanto tiempo, volví a llamar a esa amiga que sabe mi historia de amor mejor que la suya.A esa que me escuchó llorar por teléfono.A esa que se ha tragado todas mis paranoias sin pedirme nada a cambio. Volví a llamar a esa amiga que sabía me iba a escuchar, a tranquilizar, y a dar esos consejos que necesito. Volví a llamarla porque necesitaba decirle que le seguía echando de menos. y Ella, siempre con su paciencia y sonrisa, me dijo: no te preocupes, es normal. Y eso me hizo sentir mejor. Pero no me bastó con eso y tuve que decirle que me sentía mal, ya no solo por seguir echandole de menos como una loca que no sabe donde esta el final, si no por tener que forzar unas lágrimas que ya no quieren salir. Porque tenia que llorar, pero no podía. y hablando, y haciendome sentir a mi misma mal, haciendome sentir dolor, y diciendo esas cosas que ni siquiera pensaba. lloré. y sentí que esas lagrimas ya no eran de dolor, senti que mi amiga sentía que lo unico que yo necesitaba era hablar de un pasado que siempre me habia echo daño.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario